domingo, 23 de diciembre de 2012

"La vie en rose"


"Quand il me prend dans ses bras, il me parle tout bas je vois la vie en rose. Il me dit des mots d'amour des mots de tous les jours, et ça me fait quelque chose. Il est entré dans mon coeur, une part de bonheur, dont je connais la cause.C'est lui pour moi, moi pour lui dans la vie il me l'a dit, l'a juré pour la vie" cantaba Edith Piaf



Como os prometí, he vuelto, y aunque hoy no os traigo receta, quiero enseñaros los cupcakes que preparé con mucho cariño para el evento de anoche. Merche cumplía 32 años, y decidió celebrarlo con una fiesta, "la vie en rose", en su restaurante Duna



Su restaurante es precioso, pero es que además ella sabe dar unas fiestas espectaculares. 





La conozco desde que era una enana porque es una de las mejores amigas de mi hermana, y por eso, me hacía especial ilusión hacerle unos cupcakes lo más "la vie en rose" que pudiese.


Todo amante del rosa se habría vuelto loco; servilletas, platos, manteles, champán, iluminación...ah! y obligatorio vestir de rosa! 
Una fiesta realmente divertida y cuidada al detalle. 





Muchas felicidades a la cumpleañera por esos 32 tan bien llevados y gracias por un día divertidísimo. Me alegro muchísimo de que te gustasen los cupcakes.





Aunque la vida no sea siempre de color de rosa (y menos en los tiempos que corren), es fantástico poder verla así de vez en cuando, y disfrutar con la gente que quieres de momentos especiales. Espero que lo hagáis con los vuestros en las fiestas que se aproximan.
Pronto publicaré de nuevo y con receta nueva o tutorial.

Un beso muy grande, y os dejo con esta maravilla de canción...


Gisela.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Le triste monde de Giselle

ODIADME. Odiadme mucho. Yo lo haría. Desaparecida 6 meses, y se dice pronto.
¿Justificación?, ninguna sería suficiente. Quiero pedir mil perdones y haceros saber que, aunque no haya escrito, he seguido la gran mayoría de vuestras actualizaciones y que veo como día a día seguís superándoos a vosotros mismos.
El blog requiere muchísimo tiempo (todos lo sabéis), y más los de repostería. Al tiempo de escribir, hay que sumarle el de investigar en nuevas recetas, hacer las fotos, etc. Nunca me ha importado "perder" ese tiempo en compartir mi día a día en la cocina con todos vosotros, pero en el momento en el que murió mi horno (y ante la imposibilidad de comprar uno nuevo), murieron con él mis ganas de postear. Sabía que no iba a poder actualizar con frecuencia, y eso me echaba mucho para atrás.

¿Qué le paso al horno?  HORNO ANTIGUO + TUTE EXCESIVO = HORNO QUEMADO. Y cuando digo quemado, es quemado de verdad. La parte trasera estaba chamuscada, y no había posible solución, más que gastarme 300 euros (mínimo) que no tenía. Y los días fueron pasando hasta el día de hoy, BENDITO 14 DE DICIEMBRE DE 2012, en que un nuevo horno ha llegado a mi vida.

En todo este tiempo, no penséis que he dejado este pequeño mundo (que cada vez se hace más grande) de la repostería creativa; solidaridad familiar y amistades generosas, han paliado mi abstinencia reposteril, acogiéndome en sus casas para quitarme un poco el gusanillo de vez en cuando. Eso sí, en mi casa no se ha comido ni arroz al HORNO, ni berenjenas al HORNO desde hace 6 meses!!

Os dejo algunas de las cositas que he hecho en mi larga ausencia:

 







Y como el  horno nuevo ha llegado antes del fin del mundo, doy gracias a los Mayas por haberme dado al menos unos días para meterle un poquito de marcha y sorprenderos con alguna cosita rica muy pronto. Os pido disculpas de corazón, espero que podáis perdonarme y doy mil gracias por el interés que habéis mostrado muchos de vosotros (especialmente a Mónica de Atelier Sucreme).

Como prueba de que no voy a volver a evaporarme...



Nos vemos muy pronto!!!! LO JURO.

Mil besos,
Gisela.


PD: ¿me perdonáis?